
La imagen ha sido progresivamente
cada vez más importante para visualizar mi inconciente…
Donde la intuición le grita mensajes certeros al conciente…
Desde esta conclusión… hago lo mío.
El placer me estimula y hecha andar velas…
gracias a la punta seca y las aguas tintas…
ellas despliegan el movimiento.
Soplando rodillos de colores que acentúan la tonalidad de la brisa.
Lo mismo sucede con esa torsión plástica que emite el golfista…
La dirección que precisa es equivalente a la navegación…
¿que saco con saber donde
estoy si no se hacia donde voy?
|
Mis litografías descienden a la profunda catarsis del ser…
la tensión y el descanso… es un paisaje cotidiano.
Las formas las trabajo desde muchos lados…
tantos como la vida me muestra la propia…
muchos puntos de vista.
Permiten ver mi verdad al fin.
Comencé amasando el barro…
luego a 1200 grados el color es consecuencia de su propia quema…
invertí la figura humana y nuevamente aparece
el navegante…
el que juega…
el que lanza y se lanza…
el que se atreve a soñar y más
el que se atreve a descansar…
María Inés Rivera
 |